Sabemos que desde años en el colegio, se encuentra el kiosco que todos denominan Cacho en honor a el apodo del dueño de este lugar. Todo comenzó en 1963 cuando los tíos de Cacho dejaron el oficio y él se tuvo que hacer cargo del kiosco.”Yo solo tenia 15 años cuando todo paso” y de apoco fue aprendiendo el oficio. Y hasta este momento a sido muy fiel a su trabajo viniendo todos los días, de lunes a sábados, mañana y tardes.
El kiosco de Cacho esta compuesto por tres integrantes: Ramón Horacio Toledo (Cacho) el dueño, Edith Myriam Bazan que es la esposa de Cacho y Mercedes ayudante de cacho que es la encargada de preparar algunas comidas y de la limpieza del lugar.
Muchos chicos que cursan el colegio en la actualidad se quejan constantemente del comportamiento de Cacho en el momento de vender. Y es que muchas veces en el afán de vender uno puede olvidar algunas cosas (como el vuelto).”Cacho atiende a muchos chicos ala vez, y eso a mi me pondría loco” comento un alumno del colegio. Un alumno comentaba:”Cacho es un monopolio, solo se le puede comprar a él, no hay oferta”. Ramón Toledo tiene los precios como en cualquier otro kiosco, en algunos productos como las galletas, alfajores, gaseosas, etc. Pero en otras el precio es mayor y el enojo de algunos alumnos no se hace esperar, “los pebetes a $1,20 es un robo en otro negocio cualquiera salen $1 o a $0,80”.
“Seguro que Cacho no paga ningún impuesto, vive de los curas” decía otro alumno de la institución. InfoNaranja averiguo sobre el tema: “nosotros pagamos todos los impuestos, la renta municipal, los ingresos brutos, jubilación, etc. Averiguando de otras fuentes nos confirmaron que el kiosco no esta exento de los impuestos que cualquier otro negocio de la ciudad. Cacho como toda empresa u organización normal de reventa de alimentos le compra la mercadería a empresas y distribuidores. “Compramos generalmente a empresas de confianza como Arcor, dentro de esta Bagley o Terrabusi, además le compramos a Paladíni para todo lo que es fiambres, otro proveedor es Beltrán para las hamburguesas” nos comentaba Myriam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario